La enfermedad de ser una presidente mujer (?)
PodrÃa padecer escabiosis. También lepra. Algunos -desde el sesgo ideológico- la acusan metafóricamente de tener disgeusia con atingencia al sÃntoma semiológico que denota alguna alteración en la percepción relacionada con el sentido del gusto. Algunos podrán pensar al escucharla que se refiere a la otosclerosis. O bien a la hipoacusia. Siempre, indefectible e irremisiblemente, parece que estuviera hablando de alguien cuya dolencia es un mal endémico. No tiene cólera (?), ni chagas, ni dengue, ni fiebre amarilla, ni salmonella, ni tuberculosis. Empero, cuando habla parece referirse a alguien con esas enfermedades. Pues no, atento lector, aunque parece que habla de sà misma como portadora de una suerte de discapacidad fÃsica, la Sra. Presidente utiliza la entonación discursiva endémica apuntada para referirse a su condición de mujer en ejercicio de la primera magistratura (?).

