No evolucionamos nada

¨Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada;

cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores;

cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted;

cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.¨

(Ayn Rand, La Rebelión de Atlas, 1957)

Argentina no aprendió nada en los últimos cincuenta años. La coyuntura mundial es excepcional para el progreso argentino. Quizás, como nunca antes, el destino nos presenta una oportunidad única. ¿Que hacemos nosotros para aprovecharla?

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