La justicia desprestigiada necesita de los jurados (de Showmatch) (?)


Tres artículos de la Constitución Nacional demandan en forma expresa el establecimiento del juicio por jurados en Argentina, a saber:
-Art. 24: “El Congreso ‘promoverá’ la reforma de la actual legislación en todos sus ramos, y el establecimiento del ‘juicio por jurado'”.
-Art. 75 inc. 12: “Corresponde al congreso… dictar las (leyes) que requiera el establecimiento del ‘juicio por jurados”.
-Art. 118: “Todos los juicios criminales ordinarios se determinarán por ‘jurados’, luego que se establezca en la República esta institución”.
Tenemos entonces que desde 1853 la Constitución Nacional ordena la necesidad de establecer el juicio por jurados. ¿Que hizo el Congreso desde 1853 hasta 2008? Lo mismo que el pez, nada (?).
Es un hecho innegable que la Justicia argentina tiene pésima imagen. El oscurecimiento de la justicia está vinculado al proceso paralelo, tendiente a impedir el control de lo que hacen los jueces. La judicatura no es entendida como una función estatal, creada por los ciudadanos y pagada por ellos, sino como un estado natural, como un “orden sagrado” parecido al Vaticano (?). Tras estos mecanismos oscurantistas está escondida una ideología elitista, que se nutre de las viejas concepciones que entienden que los jueces están por encima del resto de los mortales y solo por debajo de Dios. Es mas. Algunos creen ser mas que Dios. Casi como Maradona (?). El jurado es un medio ideal para descorporativizar la administración de Justicia, ya que las personas que integran el Poder judicial son seleccionadas entre aquellas ya pertenecientes al mismo en sus categorías inferiores. La incorporación al sistema, está condicionada a ciertas pautas, como el acatamiento de los criterios jurisdiccionales de los Tribunales Superiores, el respeto por la jerarquía, etc. Todo esto da como resultado que la Justicia republicana actualmente esté formada por personas que no representan a los distintos sectores sociales.
Muchos dicen que el jurado es ajeno a las tradiciones argentino-hispánicas. Empero, Julio Argentino Roca “ La falta de hábito no implica la imposibilidad de que él pueda arraigarse en la sociedad”
Además, el Juicio por Jurados un modo de desburocratización de la Justicia. Por un lado, la función del jurado es una actividad esporádica en la vida de las personas, por lo que no puede convertirse en un hábito, lo que garantiza mayor objetividad. Por otro lado, el juez técnico tendrá, a través del jurado, una comunicación permanente con la realidad social. Y bien sabemos que los jueces argentinos hace rato que no viajan en colectivo (?).
Nuestros legisladores del siglo XIX desecharon los proyectos de juicio por jurados y partieron del proceso penal español en el momento más inquisitorio de su historia contemporánea. El procedimiento que se estableció en el ámbito nacional fue escrito, con amplia vigencia del secreto; la instrucción, extremadamente inquisitoria, larga y farragosa; el juez investigador, dotado de enormes poderes.
Nuestra legislación procesal penal, durante más de un siglo y medio, se apartó de las líneas que le trazara la Constitución. El resultado está a la vista. Tenemos una Justicia mala y sospechada. Es hora de volver a la fuentes.

Anuncios