Detención por particulares

jailcell3

Tintinan los medios porque uno de los delincuentes mas buscados de la Argentina no fue apresado por las fuerzas de seguridad, sino por particulares cuando procedía a una presunta tentativa de robo de un automotor. Eso permite concluir que los particulares son mas eficientes que las fuerzas de seguridad en la prevención del delito (?).
Los particulares están facultados para detener a una persona cuando se encuentren en alguno de los supuestos que establece el Código Procesal Penal. Por particular debe entenderse todo ciudadano que no sea autoridad o agente de policía. El mas común de los casos de particulares que detienen gente son los agentes de seguridad privada de locales comerciales o de inmuebles afectados a renta y horizontal (?).
Los supuestos en que procede la detención vienen demarcados por el art. 287 del Código de procedimientos criminal. De allí que, para que la práctica de la detención sea válida, la misma sólo procede en los supuestos de: 1) quien que
intenta la comisión de un delito, en el momento en que se dispone a cometerlo; 2) quien se fuga estando legalmente detenido; y 3) al que es sorprendido en flagrancia en la comisión de un delito de acción pública que tiene prevista pena privativa de libertad. Se considera que hay flagrancia cuando el autor del hecho es sorprendido en el momento de cometerlo o inmediatamente después; o mientras es perseguido por la fuerza pública, por el ofendido o el clamor público; o mientras tiene objetos o presenta rastros que hagan presumir vehementemente que acaba de participar en un delito.

¿Qué debe hacer el particular que detuvo a alguien en estas condiciones? Lo debe entregar inmediatamente a la autoridad judicial o policial.

¿Cuál es la duración de la detención? El tiempo necesario para que la custodia sea trasladada a la autoridad judicial o policial. O, lo que es lo mismo, lo que tarden las fuerzas de seguridad en aparecer (?). No deben confundirse con estas detenciones los casos de similar naturaleza que apenas son breves limitaciones a la libertad como consecuencia de la actividad llevada a cabo por las fuerzas de seguridad en el ejercicio de su función de prevención (por ejemplo, en los controles que se efectúan a quienes se disponen a salir del país, o en los que habitualmente se practican respecto del tránsito, donde se requiere la documentación del conductor, del rodado y, en su caso, de la carga transportada, e incluso se verifica el estado mecánico de la unidad, la correspondencia y autenticidad de su numeración individualizadora y si registra pedido de secuestro). Todo ello insume un tiempo durante el cual, aún cuando el requerido vea demorada su circulación, no es posible afirmar que se encuentre privado de su libertad.

En cambio, en los casos de flagrancia hay un verdadera detención. Y si es formulada por agentes de seguridad privada, debe cumplir los requisitos del art. 287 del C.P.P.N. so riesgo de cometer una detención ilegal y generar la nulidad de todas las actuaciones posteriores.

Anuncios