El lavado de dinero y el pobre tipo que abre una cuenta (?)

esquemadelavado

Entiendo perfectamente las 40 Recomendaciones del GAFI contra el Lavado de Dinero. Juzgo, asimismo, que el lavado de dinero debe ser combatido. Empero, de un tiempo a esta parte, el cliente común sufre serias desventuras por culpa del excesivo celo que ponen los bancos argentinos para abrir cuentas.

Recordemos que los delincuentes se sirven del sistema financiero para efectuar pagos y hacer transferencias entre cuentas, para ocultar tanto el origen de los fondos como la identidad de su verdadero propietario. Cuanto mas cuentas tengan, y mas transferencias entre ellas hagan, mas dificultosa es el rastreo del dinero. Sin embargo, SO PRETEXTO DEL COMBATE DEL LAVADO DE DINERO NO DEBE MOLESTARSE NI INCOMODARSE AL CONSUMIDOR DE SERVICIOS BANCARIOS. Debe, por tanto, ejercerse un prudente ejercicio del buen arte de la banca para armonizar dos derechos en juego: el legítimo combate del lavado de dinero y el legítimo derecho –de rango constitucional- de los consumidores de servicios bancarios.

Aplaudimos el rechazo total de clientes que despierten sospechas o no aporten la información necesaria para una relación comercial normal y transparente. Empero, nos parece deleznable que la banca –cone se pretexto- desconsidere el alto respeto que merecen los clientes y potenciales usuarios de los servicios bancarios, que como fuera dicho, tienen amparo constitucional.

No es serio que en el país de las coimas, la trata de blancas y el contrabando, a un pobre tipo que cobra gran parte de su sueldo en negro no le abran una cuenta en un banco porque las Políticas y Procedimientos de determinado Banco determinaron que –conforme a la evaluación de razonabilidad de los fondos afectados a las operaciones- ese cliente “presenta un perfil de riesgo” (?). Máxime cuando en la Argentina, el mercado informal de trabajo es cercano al sesenta por ciento de la población económicamente activa.

Resulta perspicuo combatir el lavado. Pero poner incómodo al potencial cliente que, por ejemplo, cobra en negro, y que su dinero legítimamente ganado sea valorado como una “situación inusual o sospechosa” es lisa y llanamente una majadería que termina favoreciendo al narcotraficante o al que se negocia armas transnacionalmente.

En el caso de Argentina, quien abre una cuenta para depositar su sueldo que cobra en negro es un lavador de dinero, y quien lava millones es un señor. Señores bancarios, llámense a la reflexión y respeten los derechos de los consumidores bancarios, entre los que se encuentran el derecho a su privacidad y a su respeto como consumidores y ususarios de servcios bancarios.

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