La falta de registro de los contratos de los futbolistas

Como me cansé de la falta de erudición básica de los pseudo-periodistas del pasquín verde-naranjello (?), por ejemplo, acá, voy a aclarar algunas cuestiones legales vinculadas al nuevo convenio colectivo de los futbolistas argentinos, registrado bajo el número 557/09, que rige a partir del 1º de julio de 2009 y tiene plena vigencia sobre las relaciones laborales entre jugadores y clubes de fútbol en la Argentina. De todas formas, amigo lector, soy plenamente consciente de que si uno quiere lectura varia, docta y bien aprovechada, tiene que quedar fuera del dominio del fútbol.

Los medios informan sobre que algunos jugadores de San Lorenzo de Almagro han inhibido al club. ¿Es ello cierto? Claro que no. La inhibición general de bienes es la medida cautelar que impide la disposición de derechos sobre los bienes cuyo dominio conste en los registros públicos, no es una medida contra el club en tanto persona jurídica sino una limitación de disponer de ciertos bienes, que en el caso son los derechos federativos de ciertos futbolistas. La inhibición general de bienes está destinada a evitar la transmisión de esos bienes. La inhibición, en tanto medida cautelar, debe ser dictada por un juez laboral, a requerimiento del acreedor, en todos los casos en que habiendo lugar a embargo éste no pudiere hacerse efectivo por no conocerse bienes del deudor, o por no cubrir estos el importe del crédito reclamado. La inhibición general de bienes se deberá dejar sin efecto siempre que presentase a embargo bienes suficientes o diere caución bastante.

¿Algún juez laboral dictó esa medida? La respuesta es negativa. ¿Entonces por qué se habla de inhibición? Porque aflora la ignorancia supina de nuestros periodistas, que procede de su negligencia en aprender lo que debiera saberse, para tener una firma en un diario mas o menos serio.

¿A que refieren entonces los sesudos periodistas? Al parecer, conciernen al inciso 4 del art. 3 del convenio colectivo 557/09, que trata las vicisitudes del contrato laboral del futbolista, sus requisitos de forma y su registro en AFA. ¿Qué dice el inciso en cuestión? Señala que “la AFA se obliga a no registrar los contratos que un club suscriba con futbolistas libres de contratación o venidos de otro club, si, previamente, aquél no acreditara en legal forma tener íntegramente pagos los haberes por todo concepto de los futbolistas a su servicio en la temporada inmediata anterior”. ¿Y si la AFA no cumple con su obligación de no registrar los nuevos contratos? No pasa nada, porque el artículo en cuestión no prevé sanción alguna. Es meramente declamativo u ordenatorio. Mas nunca puede ser considerado fuente de una obligación inexpugnable de la AFA. Pasándolo en limpio, FAA podrá tomar medias de compulsión directa (vgr. huelga), pero la AFA no tiene sanción alguna por no cumplir. Por consiguiente, es muy probable que inscriba nuevos contratos aún pese a la prohibición convencional.

¿Cuál es el procedimiento a que están recurriendo Adrián González, Christian Ledesma, Agustín Orion, Cristian Tula, Hernán Peirone y otros grandes valores azulgranas (?)? Los futbolistas denunciaron por escrito a FAA el monto de las remuneraciones adeudadas, por todo concepto, emergentes de contratos o de cualquier otro documento de pago emanado del club.

FAA clasifica por club las denuncias recibidas. Si es del Nacional B, de Primera B, del Argentino A, de Primera C o D, FAA las desestima in límine (?). Porque no les importan las cuestiones de poca cuantía. Si las denuncias son contra un club grande, lo hace saber por nota a la AFA. La AFA, a su vez, comunica tal circunstancia a los clubes denunciados, exhortándolos a concurrir a FAA a fin de acordar el pago de las remuneraciones adeudadas. En serio, aunque se lo considere una broma, la AFA “exhortará” al club. Los mismo que un consejo. Una súplica. Un ruego. Una solicitud sin coerción alguna. Ese es otro logro de los abogados de Agremiados (?).

Para finalizar, el inciso citado dispone que “se considerará mal habilitado el futbolista cuyo contrato se hubiera registrado en violación de lo prescripto en el párrafo precedente”. ¿Cómo, no era que no se podía registrar? Sí, ya sé, le falta un “(?)” al texto legal. A más de lo expuesto, esa disposición no tiene efectos deportivos (ejemplo, un club no podría pedir la quita de puntos por la inclusión de alguno de esos jugadores registrados pese a la prohibición). Y solo perjudicaría al eventual trabajador, puesto que mal habilitado, no va a faltar quien sostenga que debido a la violación del convenio, no debiera percibir los salarios caídos. Por eso, en ese estado de cosas, nos deleita ver a un gremio que pelea por sus afiliados (?). Como el secretario general de la CGT que pelea por los trabajadores (?).

El sindicalismo argentino está domesticado y esa ha sido la gran operación del sistema. Por eso siempre es bueno tener presente lo que decía Abraham Lincoln: “todo que sirve a los trabajadores sirve a la nación. Todo lo que los daña es traición. Si un hombre le dice que confía en Estados Unidos, pero le tiene miedo a los trabajadores sindicalizados, es un tonto. No hay Estados Unidos sin trabajadores, y esquilar a unos es robar al otro”.

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