Tiempo legal máximo para permanecer encarcelado en Argentina

A sabiendas de que aquí no existen condenados a 180 años de cárcel como ocurre en otros países,cuandra preguntarse: ¿cuántos años es el máximo que una persona puede permanecer encarcelada en Argentina por el delito mas grave previsto en el Código Penal?

Hasta antes de 2004 la pena temporal máxima a imponer en una condena era la de treinta y siete años y seis meses de prisión, fundada en las prescripciones del texto legal impuesto por ley 23077, anterior a la actual redacción del artículo 55, que fuera reformado por ley 25928 publicada en el Boletín Oficial el 10 de septiembre de 2004, la cual estableció que el máximo de pena divisible privativa de libertad es cincuenta años. Además de la pena divisible (número de años de condena expresado en la sentencia) existe la reclusión perpetua. Que nunca es perpetua, porque no es de por vida como bien enseñó la película “The secret in their eyes” (?).

Antes de la reforma, según el artículo 13 del Código Penal, en el caso de condena a pena privativa de libertad perpetua, la libertad condicional se podría lograr al cumplir veinte años de pena, y la de treinta y siete años y seis meses requeriría veinticinco años a los mismos efectos, y la de cincuenta años exigiría treinta y tres años. En la inteligencia (?) del Código Penal, la pena máxima temporal era más grave que la perpetua, lo que obviamente resultaba un despropósito.

Ese disparate terminó mediante la redacción actual del código penal, ya que mediante la ley 25892 se modificó el artículo 13 de libertad condicional requiriendo un mínimo de treinta y cinco años de encierro para lograr la condicional en casos de condena a prisión o reclusión perpetua; y por la Ley 25928 se modificó el artículo 55 del Código Penal, estableciendo el límite máximo de reclusión o prisión imponible en cincuenta años.

Lo que no explica el Código Penal, es por qué razón la locución “perpetua” en Argentina no significa lo que en el resto del idioma español, porque aquí ese tipo de condena no dura y ni permanece para siempre. No se entiende como una pena aflictiva, que en otros países dura tanto como la vida del condenado (y recordemos que siempre es impuesta por hechos cuya gravedad solo son iguales –o menores por poca diferencia- que aquellos para los que está prevista pena de muerte en los países en que ella está permitida), en Argentina dure apenas treinta y cinco años. Que no es poco, pero lo que se critica es que no sea lo suficientemente mucho para delitos gravísimos.

Anuncios