La evasión tributaria no puede generar lavado de dinero en Argentina

Como principio general, el lavado de dinero se realiza con plata que proviene de delitos. Sin embargo, para que una acción sea calificada como lavado de dinero, la plata no puede provenir de cualquier delito. Sólo de algunos pocos delitos, que son los que al legislador le interesó tipificar. ¿Cuáles delitos? La Ley argentina establece como delitos suceptibles de generar lavado de dinero a: (a) tráfico de estupefacientes; (b) contrabando de armas; (c) corrupción administrativa; y (d) finaciamiento de terrorismo. Luego, los delitos que no están incluidos en la ley, no pueden constituir el antecedente necesario (condición objetiva de punibilidad) del delito autónomo de lavado de dinero.

O sea que no hay lavado de dinero cuando el mismo proviene de delitos que no están previstos en la ley. En particular, la evasión fiscal no es en Argentina, antecedente suceptible de generar dinero que pueda ser lavado.

Creemos que ello es correcto porque los delitos tributarios no deben ser delitos precedentes del lavado de dinero. La AFIP cuenta con muchas prerrogativas que dimanan de la ley 11.683, muchas de las cuales son claramente exhorbitantes del régimen republicano y fueron recientemente declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema Nacional. Con ello basta y sobra. No es aconsejable perseguir al contribuyente con la justicia criminal en casos de lavado de dinero proveniente presuntamente evasión.

Sucintamente, la defraudación fiscal (intención deliberada de dañar al fisco con realización de determinados actos o maniobras tendientes a sustraerse, en todo o en parte, a la obligación de pagar tributos) no es, en Argentina, antecedente del delito de lavado. Esas maniobras intencionalmente destinadas a inducir en error a la autoridad fiscal para que la falta total o parcial de pago aparezca como legítima, quedan fuera del marco de la ley de lavado de dinero.

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